Yo honro con el nombre de virtud a la costumbre de realizar acciones penosas y útiles a los demás.
Yo soy libre solamente en la medida en que reconozco la humanidad y respeto la libertad de todos los hombres que me rodean.
¡Ah, si nos fuera dado el poder de vernos como nos ven los demás! De cuantos disparates y necedades nos veríamos libres.
¡Arriesga! ¡arriesga lo que sea!, despreocúpate por las opiniones de los demás, por esas voces. Haz lo más difícil del mundo para ti.
¡No dependas de los demás! sé un ser independiente. Escucha tu voz interna.
¡No te rías de la tontería de los demás! puede representar una oportunidad para ti.
¿Sabe lo mejor de los corazones rotos? Que sólo pueden romperse de verdad una vez. Lo demás son rasguños
¿Uno que no sepa gobernarse a sí mismo, cómo sabrá gobernar a los demás?.