Los malos libros provocan malas costumbres y las malas costumbres provocan buenos libros.
Para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas.
Sería absurdo que nosotros, que somos finitos, tratásemos de determinar las cosas infinitas.
Si no está en nuestro poder el discernir las mejores opiniones, debemos seguir las más probables.
Sólo dos cosas contribuyen a avanzar; ir más aprisa que los demás, y seguir el buen camino.
Vivir sin filosofar es, propiamente, tener los ojos cerrados, sin tratar de abrirlos jamás.
Anduve viajando muchos años por el mundo, con el lucero de tu nombre en los ojos.
Ay, Guatemala, cuando digo tu nombre retorno a la vida. Me levanto del llanto a buscar tu sonrisa.
El aburrimiento no puede existir donde quiera que haya una reunión de buenos amigos.
El escritor original no es aquel que no imita a nadie, sino aquel a quien nadie puede imitar.