Lo que siempre pasa es aquello en lo que uno cree realmente; y creer en algo hace que pase.
Los hombres pasan, los recuerdos quedan, como quedan las obras de los que algo hacen.
Los mayores momentos de la vida vienen por sí solos. No tiene sentido esperarlos.
Los sabios hablan porque tienen algo que decir. Los tontos hablan porque tienen que decir algo.