La acción es lo único que tiene valor. Soñar que se juega al tenis no es nada. Leer libros de tenis no es nada. Jugar al tenis es un gran placer.
La adulación es una moneda falsa que tiene curso gracias sólo a nuestra vanidad.
La ambición está más descontenta de lo que no tiene que satisfecha de lo que tiene.
La amistad no tiene un valor de supervivencia, sino más bien es una de las cosas que da valor a la supervivencia.
La arquitectura exalta algo. Por eso, allí donde no hay nada que exaltar, no puede haber arquitectura.
La arquitectura tiene el monopolio del espacio. Solamente ella, entre todas las artes, puede dar al espacio su valor pleno.
La bohemia no tiene pancartas. Sobrevive por la discrección.
La brisa viene fresca y perfumada, no sé qué pasa en mí, la noche tiene para mi corazón todas las lágrimas, y yo siento un vacío sobre el pecho y una paz infinita sobre el alma.
La buena suerte no es casual, es producto del trabajo; así la sonrisa de la fortuna tiene que ganarse a pulso.
La ciencia consiste en sustituir el saber que parecía seguro por una teoría, o sea, por algo problemático.
La ciencia moderna tiene como meta: el menor dolor posible, la vida más larga posible, es decir, una especie de eterna bienaventuranza, ciertamente muy modesta en comparación con la prometida por las religiones.
La ciencia que la humanidad tiene en un momento dado depende de lo que es la humanidad en ese momento.
La ciencia tiene una característica maravillosa, y es que aprende de sus errores.
La clase media tiene blancos los ojos y sólo mira desde el ojo de la llave, sus trapos limpios, lavados en casa, y sus zapatos brillantes son sus melancólicas señales.
La conciencia es el mejor juez que tiene un hombre de bien.
La cortesía ha sido definida algo cínicamente como un artificio de las personas inteligentes para mantener a cierta distancia a los necios.
La cristiandad tiene que hacerse de nuevo viva y eficaz, y formarse otra vez una Iglesia visible sin respetar las fronteras nacionales, que acoja en su seno a todas las almas sedientas de lo supraterrenal y se haga gustosa mediadora entre el viejo y el nuevo mundo.
La crítica teatral tiene una ventaja en comparación con el suicidio: en el suicidio uno la toma contra uno mismo, en la crítica teatral la toma contra cualquier otro.
La crueldad misma está motivada por algo más profundo: el deseo de conocer el secreto de las cosas y de la vida.
La culpa la tiene sólo el tiempo. Todos los hombres se tornan buenos, pero ¡tan despacio!
La demencia en el individuo es algo raro; en los grupos, en los partidos, en los pueblos, en las épocas, es la regla.
La democracia tiene por lo menos un mérito, y es que un miembro del parlamento no puede ser mas incompetente que aquellos que le han votado.
La derrota tiene una dignidad que la victoria no conoce.
La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.
La diferencia entre la muerte y el sexo es que la muerte es algo que puede hacer uno solo y sin que nadie se ría después de ti.