El noble promueve lo que tiene de hermoso el hombre, el vil lo que tiene de feo.
El obrero tiene más necesidad de respeto que de pan.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
El optimista siempre tiene un proyecto. El pesimista siempre tiene una excusa.
El optimista tiene siempre un proyecto; el pesimista, una excusa.
El pájaro tiene su nido, la araña su tela, el hombre la amistad.
El pájaro, hasta cuando anda, se nota que tiene alas.
El pasado no tiene poder sobre el momento presente.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
El pasado tiene sus códigos y costumbres.
El pensamiento positivo es algo más que un eslogan. Cambia la forma en la que nos comportamos. Creo firmemente que cuando soy positivo, soy mejor y hago mejores a los demás.
El pensamiento, cuanto más puro, tiene su número, su medida, su música.
El pudor tiene la desventaja de que habitúa a mentir.
El que cree ser algo ha perdido la ocasion de convertirse en algo.
El que dice una mentira no se da cuenta del trabajo que emprende, pues tiene que inventar otras mil para sostener la primera.
El que no ama siempre tiene razón: es lo único que tiene.
El que no considera lo que tiene como la riqueza más grande, es desdichado, aunque sea dueño del mundo.
El que no tiene carácter no es un hombre: es una cosa.
El que no tiene celos, no está enamorado.
El que no tiene memoria, se hace una de papel.
El que no tiene opinión propia siempre contradice la de los demás.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
El que quiere interesar a los demás tiene que provocarlos.
El que retiene algo que no necesita es igual a un ladrón.
El que rompe algo para saber lo que es ha perdido el camino de la sabiduría.