El hombre nunca mira al cielo porque siempre lo tiene a la vista.
El hombre prudente sólo piensa en sus dificultades cuando ello tiene algún objeto. Cuando no, piensa en otra cosa.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
El hombre que tiene miedo sin peligro, inventa el peligro para justificar su miedo.
El hombre sincero tiene derecho al error.
El hombre tiene corazón, aunque no siga sus dictados.
El hombre tiene dos caras: no puede amar sin amarse.
El hombre tiene el amor por ala, y el deseo por yugo.
El hombre tiene miedo a la pérdida del poder, le asustan las mujeres que saben lo que quieren y están seguras de si mismas.
El hombre tiene mil planes para sí mismo. El azar, sólo uno para cada uno.
El hombre tiene que establecer un final para la guerra. Sino, ésta establecerá un fin para la humanidad.
El humano tiene que aprender a confiar en sus propias fuerzas. La lectura de biblias no lo va a proteger de las ráfagas invernales, sino las casas, el fuego y las ropas. Para impedir el hambre un arado vale lo que un millón de sermones.
El humor se tiene o no se tiene y es la manera de ver las cosas con claridad.
El ignorante tiene valor; el sabio miedo.
El Inconciente no tiene tiempo. No hay problemas acerca del Tiempo en él. Parte de nuestra Psiqué no está en el tiempo ni en el espacio. Estos son solo una ilusión, Tiempo y Espacio, y así en cierta parte de nuestra Psiqué el tiempo no cuenta para nada.
El inconsciente no es algo malo por naturaleza, es también la fuente de bienestar. No sólo oscuridad sino también luz, no sólo bestial y demoníaca, sino también espiritual y divina.
El juicio, la valoración, la pretensión, no son experiencias vacías que la conciencia tiene, sino experiencias compuestas de una corriente intencional.
El jurado está compuesto por doce personas elegidas para decidir quien tiene el mejor abogado.
El machismo sólo demuestra que el hombre tiene un miedo excesivo a ser gay.
El matrimonio es algo así como armar un edificio de juguete sin manual de instrucciones.
El melancólico tiene la cara de dios cuando nos mira.
El mentiroso tiene dos males: que ni cree ni es creído.
El mundo nada puede contra un hombre que canta en la miseria.
El mundo se mueve tan rápido estos días que el hombre que dice que no se puede hacer algo, es interrumpido por alguien que lo esta haciendo.
El mundo tiene suficiente comida. Lo que le falta es la voluntad política para asegurar que toda la gente tengan acceso a esta abundancia, que toda la gente disfrute de la seguridad alimentaria.