No pidas un cañón para matar un gorrión.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
No sabe lo que es descanso quien no sabe lo que es trabajo.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristán.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
No se ganó Zamora en una hora.
No se hizo la miel para la boca del asno.
No se puede repicar y andar en la procesión.
No se pueden pedir peras al olmo.
No sólo de pan vive el hombre.
No son bromas las que duelen.
No te fíes de la fortuna, que es mudable como la luna.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
No te metas donde salir no puedas.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
No tires remos viejos hasta tener dispuestos los nuevos.
No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
Nobleza obliga.
Nudo que hagas que deshagas.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Nunca digas nunca.
Nunca es tarde para bien hacer; haz hoy lo que no hiciste ayer.
Nunca es tarde si la dicha es buena.