El dinero del pobre dos veces se gasta.
El dinero hace al hombre entero.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
El dinero y el amor, son dos cosas que no se pueden ocultar.
El ejercicio hace maestro al novicio.
El empezar es el comienzo del acabar.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come, sino lo que ve comer.
El espantapájaro engaña sólo dos días a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
El fin justifica los medios.
El fin principal, mantenerse en paz.
El flojo y el mezquino andan dos veces el camino.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
El gozo en el pozo.
El hábito no hace al monje.
El hablar bien, poco cuesta.
El hacer bien a un bellaco es guardar agua en un saco.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
El hambre viene sola, pero no se va sola.
El hierro caliente se dobla fácilmente.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
El hombre es un animal de costumbres.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
El hombre propone, y Dios dispone.