De médico, poeta y loco, todos tenemos un poco.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
De necios es huir del consejo.
De ninguno has de decir, lo que de ti no quieras decir.
De noche todos los gatos son pardos.
De padres cantores, hijos jilgueros.
De poder a poder, acuéstome con mi mujer.
De ruin madera no harás buena mesa.
De sabios es variar de opinión.
De tal palo, tal astilla.
De tales bodas, tales costras.
De tus hijos sólo esperes lo que con tu padre hicieres.
De una mentira, ciento se derivan.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Debajo de piel humana, muchas bestias se disparan.
Deberás fondear pensando que has de levar.
Decir, suele ser señal de no hacer; como ladrar, lo es de no morder.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
Del agua mansa me libre Dios, que de la brava me guardaré yo.
Del amor al odio, sólo hay un paso.
Del árbol caido, todos hacen leña.
Del dicho al hecho hay mucho trecho.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Del mal vino, buena borrachera.