Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
El pastor ruín, por no dar un paso, tiene que dar mil.
El perro que no es de raza, si no tiene hambre no caza.
El que algo quiere, algo le cuesta.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
El que da lo que tiene, a pedir se queda.
El que hambre tiene, con pan sueña.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
El que no tiene mujer, cada día la mata; mas quien la tiene, bien la guarda.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón
El que tiene narices, no manda a oler.
El que va a hacer mal, ya va medio herido, dice el refrán.
El vino no tiene vergüenza.
Ingrato, el devolver mal por bien tiene por trato.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
La muerte tiene las piernas frías.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
La necesidad tiene cara de perro.
La salud no tiene precio, y el que la arriesga es un necio.