A veces es más fatal, la medicina que el mal.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero toca a vísperas.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Abril, aguas mil.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Acoge lo provechoso, y no admitas lo dañoso.
Afortunado en el juego, desgraciado en amores.
Agosto, frío en rostro.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
Agua pasada, no mueve molino.
Agua por mayo, pan para todo el año.
Agua por San Juan, quita vino y no da pan
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Aguja fina, saca espina.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Al agradecido, más de lo pedido.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Al buen callar llaman Sancho.
Al buen día, mételo en casa.