Habrá Paz en Medio Oriente cuando los árabes amen a sus hijos tanto como odian a los judíos
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Hay que mantener sujeto el corazón; pues cuando se lo suelta no se tarda en perder la cabeza.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.