A ninguno le da pena, comer cosita buena.
A norte joven y a sur viejo, no les fíes el pellejo.
A otro perro con ese hueso.
A padre guardador, hijo gastador.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
A palabras necias, oídos sordos.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
A perro flaco todo son pulgas.
A perro que no conozcas, nunca le espantes las moscas.
A perro viejo no hay tus tus.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
A quien dices el secreto das tu libertad.
A quien Dios no le dio hijos, el diablo le dio sobrinos.
A quien Dios se la diere, San Pedro se la bendiga.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
A quien feo ama, hermoso le parece.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
A quien lucha y suda, la suerte le ayuda.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
A quien nada vale, no le envidia nadie.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.