Quien está en la mar: navega; y opina quien está en tierra.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Quien fue a Sevilla perdió su silla.
Quien grandes cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Quien hijo tiene en la guerra, muerto está y vivo le espera.
Quien mal anda, mal acaba.
Quién mal casa, tarde enviuda.
Quien más tiene, más quiere.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
Quien no oye consejo, no llega a viejo.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
Quien no tiene cabeza, ha de tener pies.
Quien quiera vivir en paz, que esté preparado para pelear.
Quien quita la ocasión, quita el pecado.
Quien se pica, ajos come.
Quien siembra vientos recoge tempestades.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
Quien tiene paz y alegría, duerme bien de noche y gana bien el día.
Quien tiene tejado de vidrio, no tire piedras al de su vecino.
Quien todo lo quiere, todo lo pierde.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.