No es oro todo lo que reluce.
Ojo por ojo, diente por diente.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca vi.
A ave de paso, cañazo.
A barco nuevo, capitán viejo.
A bien obrar bien pagar.
A boda ni bautizo no vayas sin ser llamado.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
A buen adquiridor, buen expendedor.
A buen amigo buen abrigo.
A buen bocado, buen grito.
A buen capellán, mejor sacristán.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
A buen sueño no hay mala cama.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
A buena mujer, poco freno basta.
A buey viejo pasto tierno.
A burlas, burlas agudas.
A caballero nuevo, caballo viejo.
A caballo ajeno, espuelas propias.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
A caballo grande, grandes espuelas.
A caballo que se empaca, darle estaca.
A caballo regalado, no le mires el diente.
A cada cerdo le llega su San Martín.