Ni abril sin flores, ni juventud sin amores.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes cartas que no leas.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Ni boda sin canto, ni muerte sin llanto.
Ni pidas a quien pidió, ni sirvas a quien sirvió.
Ningún hombre honesto se hace rico en un momento.
No busques a la vez fortuna y mujer.
No busques la suerte y te saldrá al paso.
No con quien naces, sino con quien paces.
No da quien tiene, sino quien quiere.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
No entres donde no puedas pasar fácilmente la cabeza.
No es bueno quien cree malos a los demás.
No es lo mismo predicar que dar trigo.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
No es por el huevo, sino por el fuero.
No está en mano de piloto que deje el viento su soplo.
No existe hombre de mar que no se pueda ahogar.
No hay atajo sin trabajo.
No hay bien ni mal que cien años dure.
No hay buen viento para quien no tiene puerto.
No hay bueno que no pueda ser mejor, ni malo que no pueda ser peor.
No hay cielo sin nubes, ni paraíso sin serpiente.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.