La dicha de la fea, la hermosa la desea
La esperanza es lo último que se pierde.
La experiencia no se fía de la apariencia.
La fortuna es ciega y no sabe con quién juega.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
La fruta madura se cae sola.
La gaviota, cuanto más vieja, más loca.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
La guerra mil males engendra.
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
La ignorancia es la madre de todos los vicios.
La ira acorta la vida.
La ira es locura el tiempo que dura.
La justicia cojea, pero llega.
La justicia no corre, pero atrapa.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
La larga experiencia, más que los libros enseña.
La leña cuando más seca más arde.
La letra con sangre entra.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
La malicia, hace sucias las cosas limpias.