El vino con el amigo.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
El vino es la ganzúa de la verdad.
El vino no tiene vergüenza.
El vino puro dirá quién es cada uno.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
En apurada situación, haz de tripas corazón.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
En boca cerrada no entran moscas.
En boca del mentiroso, lo cierto se hace dudoso.
En bromas pesadas, las cañas se vuelven lanzas.
En buen tiempo, no faltan pilotos.
En cada casa cuecen habas, y en la nuestra a calderas.
En cada casa, un solo amo.
En cada costera, mucho se espera.
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
En cada villa, su maravilla.
En caliente ni se siente.
En calma de mar no creas, por sereno que lo veas.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
En casa chica y en largo camino se conoce al buen amigo.
En casa de herrero, cuchillo de palo.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.