Sólo hay un remedio para las canas. Lo inventaron los franceses. Se llama guillotina.
Sólo hay una posición para un artista en cualquier lugar, y es estar en posición vertical.
Son necesarios cuarenta músculos para arrugar una frente, pero sólo quince para sonreír.
Soy tan partidario de la disciplina del silencio que podría hablar horas enteras sobre ella.
Soy un paranoico al revés. Siempre sospecho que la gente está planeando algo para hacerme feliz.