La política ha dejado de ser una política de ideales para convertirse en una política de programas.
La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle.
La religión debería servir más para dar ánimos a los buenos que para aterrorizar a los malos.
La riqueza es un poder usurpado por la minoría para obligar a la mayoría a trabajar en su provecho.
La sabiduría es la recompensa por pasar la vida escuchando cuando uno hubiera preferido hablar.