Evitad las decisiones desesperadas; pasará el día más tenebroso si tenéis valor para vivir hasta el día siguiente.
Exageráis la hipocresía de los hombres. La mayoría piensa demasiado poco para permitirse el lujo de poder pensar doble.
Exigir a los progenitores, para respetarlos, que estén libres de defecto y que sean la perfección de la humanidad es soberbia e injusticia.
Existe un solo procedimiento para ser feliz merced al corazón, y es no tenerlo.
Existe una respuesta para todo en el rugby y todo se puede enseñar, menos la velocidad.
Existen diferencias entre la filosofía y los adhesivos para el coche.
Faltan palabras a la lengua para los sentimientos del alma.
Filosofía es la búsqueda de la verdad como medida de lo que el hombre debe hacer y como norma para su conducta.
Francamente, estaba horrorizado con la vida, con lo que un hombre tenía que hacer simplemente para comer, dormir y mantenerse vestido. Entonces me quedaba en la cama y bebía. Cuando bebía el mundo aún estaba allí afuera, pero por el momento no te tenía agarrado del cuello.
Froto mi corazón para traerte entero hacia mí, así tal como sos, como te amo, con todas tus queridas palabras tus rabias, tus silencios inquietantes, la dulzura que descubrí como inagotable panal de miel para empalagarme y llorar de alegría contra tu sombra dormida en la almohada de la noche.
Fui una letra de tango para tu indiferente melodía
Gran diferencia existe entre la persona que pide leer un libro y la que pide un libro para leer.
Guarda los buenos recuerdos para los malos momentos y escucha... Apuntate a la vida, a decir lo que sientes, a sentir lo que vales, a soñar lo que quieres y a saber que te sobra con tener lo que tienes.
Ha decidido vivir para siempre o morir en el intento.
Habla para que yo te conozca.
Hablamos muy poco, excepto cuando la vanidad nos hace hablar.
Hablar con mucha cortesía a veces conquista y otras empalaga.
Hablar de la democracia y callar al pueblo es una farsa. Hablar de humanismo y negar a los hombres es una mentira.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
Hablar de locura de amor es un pleonasmo; el amor en sí ya es locura.
Hablar es el arte de sofocar e interrumpir el pensamiento.
Hablar es una necesidad, escuchar es un arte.
Hablar mal de los demás es una forma deshonesta de alabarnos a nosotros mismos.
Hablar poco, pero mal, ya es mucho hablar.
Hablar significa enjuiciar; callar significa haber enjuiciado.