Muchas cosas son las que el tiempo cura, no las que la razón concierta.
Muchas sutilezas despojan de sus bríos a la razón.
Muy débil es la razón sino llega a comprender que hay muchas cosas que la sobrepasan.
Nadie se da la muerte en un exceso de razón.
Ni vale nada el fruto cogido sin sazón. . . Ni aunque te elogie un bruto ha de tener razón.
No conviene hablar del pudor como de una virtud. Se parece más bien a una emoción que a una disposición adquirida. Se define, pues, como un miedo de dar de sí una mala opinión.
No es más fuerte la razón porque se diga a gritos.
No es muy dificil atacar las opiniones ajenas, pero sí el sustentar las propias: porque la razón humana es tan débil para edificar, como formidable ariete para destruir.
No existe la tragedia, sino lo inevitable. Todo tiene su razòn de ser: solo se necesita distinguir lo que es pasajero de lo que es definitivo. ¿què es lo pasajero? - lo inevitable ¿y lo definitivo? -las lecciones de lo inevitable.
No existe peor intolerancia que la de la razón.
No falta razón, que esta fiesta bruta / sólo ha quedado en España, / y no hay nación que una cosa / tan bárbara e inhumana / si no es España consienta.
No ha lugar la razón contra la fuerza de la pasión.
No hay más calma que la engendrada por la razón.
No hay nada repartido de modo más equitativo que la razón: todo el mundo está convencido de tener suficiente.
No hay ninguna cosa buena que no tenga su base en la razón.
No hay ninguna razón para que a un mismo hombre le guste los mismos libros a los 18 que a los 48 años.
No hay ninguna razón por la que no se pueda enseñar a un hombre a pensar.
No hay razón donde hay fuerza.
No hay razón para buscar el sufrimiento, pero si éste llega y trata de meterse en tu vida, no temas; míralo a la cara y con la frente bien levantada.
No puedo contentarme con tener razón yo solo.
No se ama verdaderamente sino cuando se ama sin razón.
No soy ni mucho menos ateo, pero no puedo creer todo lo que me dicen en contra de mi razón sin ser falso e hipócrita.
Nuestro ánimo se inclina a confiar en aquellos a quienes no conocemos por esta razón: porque todavía no nos han traicionado.
Nunca falta al avariento razón para negar.
Pensar es el trabajo más difícil que existe. Quizá sea ésta la razón por la que haya tan pocas personas que lo practiquen.