La primera virtud es frenar la lengua, y es casi un dios quien teniendo razón sabe callarse.
La razón es un monarca condenado a luchar de continuo con las pasiones sublevadas.
La razón es una puta que sobrevive mediante la simulación, la versatilidad y la desvergüenza.
La razón no se sometería nunca, si no se juzgase que hay ocasiones en que debe someterse.
La razón o el juicio es la única cosa que nos hace hombres y nos distingue de los animales.