Las personas afortunadas se corrigen poco: Creen tener siempre razón mientras la fortuna sostiene su mala conducta.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Llevadme, por piedad, a donde el vértigo con la razón me arranque la memoria. ¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme con mi dolor a solas!.
Lo difícil no es estar con los amigos cuando tienen razón, sino cuando se equivocan.
Lo futuro y más lejano ha de ser la razón de ser de tu hoy.
Los amigos se suelen considerar sinceros; los enemigos realmente lo son: por esta razón es un excelente consejo aprovechar todas sus censuras para conocernos un poco mejor a nosotros mismos, es algo similar a cuando se utiliza una amarga medicina.
Los celos ciegan la razón.
Los deseos deben obedecer a la razón.
Los hombres no entran en razón mientras no padecen.
Los optimistas tienen razón. También los pesimistas. Depende de ti decidir qué vas a ser.
Los prejuicios son la razón de los tontos.
Los que se revolvieron contra las primeras invasiones de la maquinaria industrial tenían razón: quizá no en pensar que reducirían el número de trabajadores, pero si en pensar que reducirían el número de los dueños.
Mi viejo corazón es un Rey sin razón.
Mis ideas no se apartan de la razón y justicia que concibo, ni jamás se han dirigido a formar partidos, ni seguirlos.
Muchas cosas son las que el tiempo cura, no las que la razón concierta.
Muchas sutilezas despojan de sus bríos a la razón.
Muy débil es la razón sino llega a comprender que hay muchas cosas que la sobrepasan.
Nadie se da la muerte en un exceso de razón.
Ni vale nada el fruto cogido sin sazón. . . Ni aunque te elogie un bruto ha de tener razón.
No es más fuerte la razón porque se diga a gritos.
No es muy dificil atacar las opiniones ajenas, pero sí el sustentar las propias: porque la razón humana es tan débil para edificar, como formidable ariete para destruir.
No existe la tragedia, sino lo inevitable. Todo tiene su razòn de ser: solo se necesita distinguir lo que es pasajero de lo que es definitivo. ¿què es lo pasajero? - lo inevitable ¿y lo definitivo? -las lecciones de lo inevitable.
No existe peor intolerancia que la de la razón.
No falta razón, que esta fiesta bruta / sólo ha quedado en España, / y no hay nación que una cosa / tan bárbara e inhumana / si no es España consienta.
No ha lugar la razón contra la fuerza de la pasión.