Continuamos siendo imperfectos, peligrosos y terribles, y también maravillosos y fantásticos. Pero estamos aprendiendo a cambiar.
El trabajo cansa. Eso prueba que el hombre no está hecho para trabajar.
En la vida, todo es amor. Si uno ama está vivo, si crea amor, las cosas buenas forzosamente llegan.
Estamos rodeados de demasiados juguetes tecnológicos, con Internet, los iPod... La gente se equivocó. Yo no traté de prever, sino de prevenir el futuro. No quise hablar de la censura sino de la educación que el mundo tanto necesita.
Hay peores cosas que quemar libros, una de ellas es no leerlos.
Hay solo dos cosas con las que uno se puede acostar: una persona y un libro.
La televisión, esa bestia insidiosa, esa medusa que convierte en piedra a millones de personas todas las noches mirándola fijamente, esa sirena que llama y canta, que promete mucho y que en realidad da muy poco.
Lo que funda toda escritura es el amor, es hacer lo que amamos y amar lo que hacemos. Y olvidarse del dinero.
Los viajes al espacio nos harán inmortales.
Me gusta tocar un libro, respirarlo, sentirlo, llevarlo... ¡es algo que una computadora no ofrece!.
No estaba prediciendo el futuro, estaba intentando prevenirlo.
Rodéense de personas que los quieran, y si no los quieren, échenlos.
Si uno hace lo que ama, es feliz.
Sin bibliotecas, ¿qué nos quedaría?; no tendríamos pasado ni futuro.
Somos una imposibilidad en un universo imposible.
Te amo no sólo por lo que eres, sino por lo que soy cuando estoy contigo.
Tienes que saber como aceptar el rechazo y como rechazar la aceptación.