Vale más tener doce hijos que doce millones. El que tiene doce millones siempre quiere tener algo más. El que tiene doce hijos siempre tiene de sobra.
Vale mas un amigo para consolar un pequeño dolor, que un ejército para defender un imperio.
Vamos, amigo, recordemos que los ricos tienen camareros y no amigos.
Ve a menudo a la casa de tu amigo, pues la maleza prolifera en un sendero no recorrido.
Vieja madera para arder, viejo vino para beber, viejos amigos en quien confiar, y viejos autores para leer.
Virtuosa cosa es perdonar a quien se arrepiente.
Vuestro amigo es la respuesta a vuestras necesidades; él es el campo que sembráis con amor y cosecháis con agradecimiento; él es vuesra mesa y el fuego de vuestro hogar. Cuando os alejéis de vuestro amigo no sintáis dolor. Porque lo que más amáis en él quizás esté más claro en su ausencia.
Y el corazón a cada latido amanece una esperanza nueva que tiene algo del cielo.
Y quien ansia superarse creando posee la voluntad más pura.
Yo digo "el miedo te abraza como un amigo". Es un regalo de la naturaleza a nosotros. Es la mejor arma para la libertad... permite que nos escapemos o que luchemos con energía más allá de nuestra capacidad.
Yo le quiero a él, pero esto pasará, esto tiene que pasar. Es imposible que no pase, está pasando ya, lo siento... ¿ Quién sabe? Quizá termine hoy mismo, porque le odio, porque se ha reído de mi, mientras que usted ha llorado aquí conmigo.
Yo no se quien fue mi abuelo; me importa mucho más saber que será su nieto.
¡A quien no se salva por sí sólo, nadie lo puede salvar!.
¡Canta el hototogisu que no tiene padres ni hijos!.
¡Insensato quien fía al porvenir!
¡ojalá conociera un buen amigo para confiarle mi fortuna!.
¡pero no digas no puedo ni en broma, porque el inconsciente no tiene sentido del humor, lo tomará en serio, y te lo recordará cada vez que lo intentes!.
¡Pobre del amor a quien la fantasía abandona!.
¡Por fin voy a vivir solo! y, enseguida, me pregunto con quien.
¡qué presto se consolaron, los vivos de quien murió¡, y más cuando el tal difunto, mucha hacienda les dejó.
¡Quien necesita piedad, sino aquellos que no tienen compasión de nadie!
¡Quién pudiera ser tu novio en un sueño eterno y dulce, blanco como las estrellas!...
¡Si uno conociera lo que tiene, con tanta claridad como conoce lo que le falta!
¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan, sin que le quede obligación de agradecérselo a otro que al mismo cielo!
¿ Donde esta la belleza? Allí donde uno tiene que querer con toda la fuerza de voluntad; allí donde uno quiere amar y perecer, para que tal imagen deje de ser nada más que imagen. Amar y perecer; desde todas las eternidades lo uno esta ligado a lo otro.