Sólo la religión consigue que los hombres soporten las desigualdades de rango, porque tiene consuelo para todo.
Sólo puede ser justo quien es capaz de ponerse en el lugar de otros.
Sólo quien encuentra vida puede encontrar tesoros.
Sólo quien es feliz puede repartir felicidad.
Sólo quien no repara la falta que ha cometido (no se enmienda) incurre de veras en falta.
Sólo quien sabe cuidar lo ajeno puede poseer lo propio.
Sólo triunfa en el mundo quien se levanta y busca a las circunstancias y las crea si no las encuentra.
Sólo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Sólo un buen amigo es capaz de comprender que su presencia puede llegar a molestarnos.
Sólo yo tengo el derecho de corregir, pues sólo puede castigar quien ama.
Sostengo que cuanto más indefensa es una criatura, más derechos tiene a ser protegida por el hombre contra la crueldad del hombre.
Sostengo que quien infringe una ley porque su conciencia la considera injusta, y acepta voluntariamente una pena de prisión, a fin de que se levante la conciencia social contra esa injusticia, hace gala, en realidad, de un respeto superior por el derecho.
Soy un optimista. No tiene mucho sentido ser otra cosa.
Su empresa nada tiene que hacer en mercados donde no pueda ser la mejor.
Suelen decir que el hombre que apetece soledad tiene mucho de dios o de bestia.
Sustituir el amor propio con el amor de los demás, es cambiar un insufrible tirano por un buen amigo.
También el tonto tiene a veces inteligentes pensamientos, solo que no se entera.
Tantos hombres en la cabeza y todo lo que han dicho. Y, sin embargo, uno mismo tiene que encontrarlo otra vez y decirlo.
Te trato como a mi amigo pidiéndote que compartas mis menos del presente en la esperanza de poder pedirte que compartas mis más del futuro.
Te voy a dar la guarida que tiene la vida pa´ seguir viviendo, pa´ vivir queriendo, lo mejor de la vida es vivir es vivir el momento y asi te lo cuento, pa´ que tu la bailes, pa´ que baile el viento, pa´ que bailes conmigo lento, toma la cara y la cruz de mis sentimientos.
Teme a quien te teme, aunque él sea una mosca y tú un elefante.
Ten buena conciencia y tendrás siempre alegría. Si alguna alegría hay en el mundo la tiene seguramente el hombre de corazón puro.
Tener con quien llorar aminora el llanto de muchos.
Tener un amigo no es cosa de la que pueda ufanarse todo el mundo.
Tengamos tan sólo paciencia, vendrá, tiene que venir, el tiempo sagrado de la paz perpetua, en que la nueva Jerusalén será la capital del mundo; y hasta entonces sean alegres y animosos en los peligros del tiempo, compañeros de mi fe, anuncien con la palabra y las obras el Evangelio divino y permanezcan fieles a la fe verdadera e infinita hasta la muerte.