El que dice una mentira no se da cuenta del trabajo que emprende, pues tiene que inventar otras mil para sostener la primera.
El que es elegido príncipe con el favor popular debe conservar al pueblo como amigo.
El que hace un favor a quien lo merece, él mismo lo recibe.
El que hambre tiene, con pan sueña.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
El que no ama siempre tiene razón: es lo único que tiene.
El que no considera lo que tiene como la riqueza más grande, es desdichado, aunque sea dueño del mundo.
El que no tiene carácter no es un hombre: es una cosa.
El que no tiene celos, no está enamorado.
El que no tiene memoria, se hace una de papel.
El que no tiene opinión propia siempre contradice la de los demás.
El que posee un amigo verdadero puede decir que posee dos almas.
El que prescinde de un amigo es como el que prescinde de su vida.
El que quiere interesar a los demás tiene que provocarlos.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón
El que se ocupa demasiado en hacer el bien no tiene tiempo de ser bueno.
El que se tiene por hombre, ande quiera hace pata ancha.
El que sufre tiene memoria.
El que tiene buen corazón nunca es estúpido.
El que tiene fe en sí mismo no necesita que los demás crean en él.
El que tiene imaginación sin instrucción tiene alas sin pies.
El que tiene imaginación, con qué facilidad saca de la nada un mundo.
El que tiene la verdad en el corazón no debe temer jamás que a su lengua le falte fuerza de persuasión.
El que tiene miedo de la pobreza no es digno de ser rico.
El que tiene narices, no manda a oler.