El amor depara dos máximas adversidades de opuesto signo: amar a quien no nos ama y ser amados por quien no podemos amar
El amor depara dos máximas adversidades de opuesto signo: amar a quien no nos ama y ser amados por quien no podemos amar.
El amor no puede permanecer en sí mismo. No tiene sentido. El amor tiene que ponerse en acción. Esa actividad nos llevará al servicio.
El amor no tiene cura, pero es la única cura para todos los males.
El amor nunca tiene razones, y la falta del amor tampoco. Todo son milagros.
El amor propio es señal de una elevada opinión de uno mismo. Si un hombre tiene amor propio, esto demuestra lo que vale.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
El amor tiene dos momentos deliciosos: el primero y el último; lo malo es el tiempo que transcurre entre ellos.
El amor tiene fácil la entrada y difícil la salida
El amor tiene fácil la entrada y difícil la salida.
El amor tiene la virtud de desnudar no a los dos amantes uno frente al otro, sino a cada uno delante de sí.
El amor tiene un duende que ríe, que enciende, que crea y recrea y aunque al diablo le pese, retoña y florece y al mal lo voltea.
El amor tiene un poderoso hermano, el odio. Procura no ofender al primero, porque el otro puede matarte.
El amor, a quien pintan ciego, es vidente y perspicaz porque el amante ve cosas que el indiferente no ve y por eso ama.
El arte es el placer de un espíritu que penetra en la naturaleza y descubre que también ésta tiene alma.
El arte no tiene nada que ver con el gusto. No existe para que se le pruebe.
El arte sólo ofrece alternativas a quien no está prisionero de los medios de comunicación de masas.
El arte tiene un enemigo que se llama ignorancia.
El arte verdadero sólo tiene que lanzar proclamas y llevarse a cabo en el silencio.
El asesor financiero, no es quien arriesga el dinero.
El auténtico amigo es el que lo sabe todo sobre ti y sigue siendo tu amigo.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
El azar sólo favorece a quien sabe cortejarlo.
El azar tiene muy mala leche y muchas ganas de broma.
El beso que no te di se me ha vuelto estrella dentro... ¡Quién lo pudiera tornar -y en tu boca...- otra vez beso!.