Quien reconoce que odia a su madre está en los umbrales de la salud mental.
Quien sabe de dolor, todo lo sabe.
Quien sabe gobernar a una mujer sabe gobernar un estado.
Quién sabe si no será misión de toda comunidad viviente, microbiana o humana, acabar destruyendo el mundo en el que habita, sea un ser humano, sea el universo.
Quien se alimenta de ideas jóvenes, vive siempre joven.
Quien se controla a sí mismo y por el bien, no tendrá dificultad alguna para gobernar con eficacia. Al que no sabe gobernarse a sí mismo, le resultará imposible ordenar la conducta de los demás hombres.
Quien se eleva demasiado cerca del sol con alas de oro las funde.
Quién se emociona por lo simple suele no ser simple.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Quien se enfada por las críticas, reconoce que las tenía merecidas.
Quien se ha visto desde la cuna privado de lo humanamente más necesario es difícil exigirle la misma facilidad para comprender lo de la buena vida que a los que tuvieron mejor suerte. Si nadie te trata como humano, no es raro que vayas a lo bestia.
Quien se pica, ajos come.
Quien se pierde en su pasión, pierde menos que el que pierde la pasión.
Quien se queda mucho consigo mismo, se envilece.
Quien se venga después de la victoria es indigno de vencer.
Quien siembra vientos recoge tempestades.
Quien siempre da corre peligro de perder la vergüenza.
Quien sólo vive para sí, está muerto para los demás.
Quien suele llorar profusamente,también es capaz de reír con intensidad al instante siguiente.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
Quien te quiere, si te quisiera solamente a ti, no podría quererte, porque no sabría como a quién ni como a qué quererte.
Quien todo lo puede ha de temerlo todo.
Quien todo lo quiere, todo lo pierde.
Quien toma bienes de los pobres es un asesino de la caridad. Quien a ellos ayuda, es un virtuoso de la justicia.
Quién tuviera el poder, de lograr detener, al amor que se va, se va.