Nunca pelees con quien nada tiene que perder.
Para quien tiene miedo, todo son ruidos.
Quien a Dios tiene, nada le falta. Sólo Dios basta.
Quien buen norte tiene, seguro va y seguro viene.
Quien en nombre de la libertad renuncia a ser el que tiene que ser, ya se ha matado en vida: es un suicida en pie. Su existencia consistirá en una perpetua fuga de la única realidad que podía ser.
Quien hijo tiene en la guerra, muerto está y vivo le espera.
Quien más tiene, más quiere.
Quien me tiene de un hilo no es fuerte; lo fuerte es el hilo.
Quien no tiene cabeza, ha de tener pies.
Quien no tiene confianza en el hombre, no tiene ninguna en Dios.
Quien no tiene enemigos, tampoco suele tener amigos.
Quien no tiene nada individual de qué envanecerse se envanece de haber nacido aquí o allí.
Quien no tiene que esperar, de nada debe desesperarse.
Quien piensa a lo grande tiene que equivocarse a lo grande.
Quien se permite hablar en público tiene el deber, tan pronto modifique sus opiniones, de contradecirse también en público.
Quien tiene la íntima substancia, también tiene las palabras; quien tiene palabras, no siempre tiene también la íntima substancia.
Quien tiene la virtud, se identifica con la virtud.
Quien tiene la voluntad tiene la fuerza.
Quien tiene menos de lo que desea ha de saber que tiene más de lo que vale.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Quien tiene paciencia, obtendrá lo que desea.
Quien tiene paz en su conciencia, lo tiene todo.
Quien tiene paz y alegría, duerme bien de noche y gana bien el día.
Quien tiene tejado de vidrio, no tire piedras al de su vecino.
Quien tiene un sueño conoce a lo que tiene que renunciar con el propósito de avanzar.