El amor jamás se pierde, si no es correspondido, retornará, suavizará y purificará el corazón.
El arte sólo ofrece alternativas a quien no está prisionero de los medios de comunicación de masas.
El camino hacia la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: trabajo y ahorro.
El dios en quien yo creo no nos manda el problema, sino la fuerza para sobrellevarlo.
El escritor original no es aquel que no imita a nadie, sino aquel a quien nadie puede imitar.
El intelectual para quien la definición sustituye a la comprensión, es despreciable.