Para el que cree no es necesaria ninguna explicación; para quien no cree, toda explicación sobra.
Para usted que ya no la tiene, la libertad es todo. Para nosotros que sí, es meramente una ilusión.
Pero ya sabe usted que quien ama no recuerda largo tiempo el agravio.
Podríais enterrarme en la voz de cualquier niño si tiene los pies descalzos y ha visto los volcanes.
Por fiel que uno quiera ser, nunca deja de traicionar la singularidad del otro a quien se dirige.
Porque la tortuga tiene los pies seguros, ¿es ésta una razón para cortar las alas al águila?
Porque todo en el mundo es bello eternamente, y cada instante tiene su inefable emoción.
Poseo entre mis noches no sé qué incertidumbre ...y ese miedo infernal a las ausencias.