Lo característico del momento es que el alma vulgar, sabiéndose vulgar, tiene el denuedo de afirmar el derecho de la vulgaridad y lo impone donde quiera. . . Quien no sea como todo el mundo, quien no piense como todo el mundo, corre el riesgo de ser eliminado.
Lo más escandaloso que tiene el escándalo es que uno se acostumbra.
Lo más importante que tiene que saber un estudiante que sale de la escuela es qué es y qué no es la arquitectura.
Lo mismo que un árbol tiene una sola raíz y múltiples ramas y hojas, también hay una sola religión verdadera y perfecta, pero diversificada en numerosas ramas, por intervención de los hombres.
Lo que es bello es bueno y quien es bueno, también llegará a ser bello.
Lo que ha sido creído por todos siempre y en todas partes, tiene todas las posibilidades de ser falso.
Lo que percibe el sentido y conoce el espíritu nunca tiene su fin en si mismo. Sin embargo, el sentido y el espíritu quisieran hacerte creer que son el fin de todas las cosas; tal es su soberbia.
Lo que tiene alma se distingue de lo que no la tiene por el hecho de vivir.
Lo que tiene valor no es nuevo y lo nuevo no tiene valor.
Lo único que realmente nos pertenece es el tiempo: incluso aquel que no tiene otra cosa cuenta con eso.
Los antepasados son lo más importante para quien no ha hecho nada.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Los hombres son tan simples, y se someten hasta tal punto a las necesidades presentes, que quien engaña encontrará siempre quien se deje engañar.
Los hombres tienden a plantear sus deseos ante quien consideran que es milagrosamente superior a ellos, por una vía de fe o por otra.
Los mayores momentos de la vida vienen por sí solos. No tiene sentido esperarlos.
Los pueblos han de tener una picota para quien les azuza a odios inútiles; y otra para quien no les dice a tiempo la verdad.
Los semejantes se atraen. Limítate a ser quien eres: sereno, transparente y brillante. Cuando irradiamos lo que somos, cuando sólo hacemos lo que deseamos hacer, esto aparta automáticamente a quienes sí tienen algo que aprender y también algo que enseñarnos.
Los terroristas intentan modificar nuestro comportamiento provocando miedo, incertidumbre y división en la sociedad.
Los tímidos tienen miedo antes del peligro; los cobardes, durante el mismo; los valientes, después.
Luchar para vivir la vida, para sufrirla y para gozarla... La vida es maravillosa si no se le tiene miedo.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Mal hace quien nada hace.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.