Es preferible fiarse del hombre equivocado a menudo, que de quien no duda nunca.
Es rey quien nada teme, es rey quien nada desea; y todos podemos darnos ese reino.
Escuchad el consejo del que mucho sabe; pero sobre todo escuchad el consejo de quien mucho os ama.
Esta juventud entusiasta es bella. Tiene razón, pero aunque estuviera equivocada, la amaríamos.
Fácilmente estará contento y sosegado el que, de verdad, tiene la conciencia limpia.