El mundo tiene suficiente comida. Lo que le falta es la voluntad política para asegurar que toda la gente tengan acceso a esta abundancia, que toda la gente disfrute de la seguridad alimentaria.
El niño muerto. ¿Quien romperá, las paredes de papel?, ¡son tan frías...!.
El noble no da crédito a las palabras por la sola autoridad de quien las pronuncia; tampoco rechaza la verdad aunque provenga de una persona ignorante.
El noble promueve lo que tiene de hermoso el hombre, el vil lo que tiene de feo.
El obrero tiene más necesidad de respeto que de pan.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
El optimista siempre tiene un proyecto. El pesimista siempre tiene una excusa.
El optimista tiene siempre un proyecto; el pesimista, una excusa.
El pájaro tiene su nido, la araña su tela, el hombre la amistad.
El pájaro, hasta cuando anda, se nota que tiene alas.
El pasado no tiene poder sobre el momento presente.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
El pasado tiene sus códigos y costumbres.
El pastor ruín, por no dar un paso, tiene que dar mil.
El pensamiento, cuanto más puro, tiene su número, su medida, su música.
El perro que no es de raza, si no tiene hambre no caza.
El propósito de la justicia es dar a cada quien lo debido.
El pudor tiene la desventaja de que habitúa a mentir.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
El que da lo que tiene, a pedir se queda.
El que dice una mentira no se da cuenta del trabajo que emprende, pues tiene que inventar otras mil para sostener la primera.
El que hace un favor a quien lo merece, él mismo lo recibe.
El que hambre tiene, con pan sueña.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
El que no ama siempre tiene razón: es lo único que tiene.