El abogado siempre tiene prisa.
El acreedor tiene mejor memoria que el deudor.
El amigo ha de ser como el dinero, que antes de necesitarlo, se sabe el valor que tiene.
El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.
El amor de mi hombre no conocerá el miedo a la entrega, ni temerá descubrirse ante la magia del enamoramiento en una plaza llena de multitudes. Podrá gritar -te quiero- o hacer rótulos en lo alto de los edificios proclamando su derecho a sentir el más hermoso y humano de los sentimientos.
El amor depara dos máximas adversidades de opuesto signo: amar a quien no nos ama y ser amados por quien no podemos amar
El amor depara dos máximas adversidades de opuesto signo: amar a quien no nos ama y ser amados por quien no podemos amar.
El amor es mejor que la ira. La esperanza es mejor que el miedo. El optimismo es mejor que la desesperación. Llenémonos, pues, de amor, esperanza y optimismo. Y vamos a cambiar el mundo.
El amor no puede permanecer en sí mismo. No tiene sentido. El amor tiene que ponerse en acción. Esa actividad nos llevará al servicio.
El amor no tiene cura, pero es la única cura para todos los males.
El amor nunca tiene razones, y la falta del amor tampoco. Todo son milagros.
El amor propio es señal de una elevada opinión de uno mismo. Si un hombre tiene amor propio, esto demuestra lo que vale.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
El amor tiene dos momentos deliciosos: el primero y el último; lo malo es el tiempo que transcurre entre ellos.
El amor tiene fácil la entrada y difícil la salida
El amor tiene fácil la entrada y difícil la salida.
El amor tiene la virtud de desnudar no a los dos amantes uno frente al otro, sino a cada uno delante de sí.
El amor tiene un duende que ríe, que enciende, que crea y recrea y aunque al diablo le pese, retoña y florece y al mal lo voltea.
El amor tiene un poderoso hermano, el odio. Procura no ofender al primero, porque el otro puede matarte.
El amor, a quien pintan ciego, es vidente y perspicaz porque el amante ve cosas que el indiferente no ve y por eso ama.
El arte es el placer de un espíritu que penetra en la naturaleza y descubre que también ésta tiene alma.
El arte no tiene nada que ver con el gusto. No existe para que se le pruebe.
El arte sólo ofrece alternativas a quien no está prisionero de los medios de comunicación de masas.
El arte tiene un enemigo que se llama ignorancia.
El arte verdadero sólo tiene que lanzar proclamas y llevarse a cabo en el silencio.