Antes de dar un consejo es preciso procurar que se lo acepte, o, más bien, que se lo desee.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Aquel a quien no le gusta el vino, ni la mujer, ni el canto, será un necio toda su vida.
Aun pido enseñanza; pero ya no al hombre, sino a quien no recibe enseñanza del hombre.