Escribir es la manera más profunda de leer la vida.
Gota en el aire y en los labios gota es tu nombre, Guatemala.
Hay libros cortos que, para entenderlos como se merecen, se necesita una vida muy larga.
Igual que en un sepulcro me he encerrado en tu eterno recuerdo, y en él vivo, la frente entre las manos, pensativo, evocando las glorias del pasado.
Juego lúdico en lo que tiene de aventurado el enfrentarse al enigma.
La ágil caricia de tus sedas era como una primavera perfumada...
La astrología es una ciencia que tienen por golosina los cobardes, sin otro fundamento que el crédito de los supersticiosos. Es un falso testimonio que los hombres mal ocupados levantan a las estrellas.
La avaricia es la más desinteresada de las pasiones, ya que exige una abnegación, a veces de magnitud heroica.
La ciencia que sirve para hacernos orgullosos y que degenera en pedantería no vale mas que para deshonrarnos.
La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
La fantasía, aislada de la razón, sólo produce monstruos imposibles. Unida a ella, en cambio, es la madre del arte y fuente de sus deseos.
La guerra es de por vida en los hombres, porque es guerra la vida, y vivir y militar es una misma cosa.
La lucidez es ese estado donde todo lo inauténtico se nos descubre.
La patria del escritor es su lengua.
La pintura es la gran pizarra de la historia.
La posesión de la salud es como la de la hacienda, que se goza gastándola, y si no se gasta, no se goza.
La prudencia es la madre de la tranquilidad
La soberbia es la rabia dell impotente.
La soberbia nunca baja de donde sube, porque siempre cae de donde subió.
La soberbia y el egoísmo, son los padres de la soledad.
La soledad es un viaje sin límites a la sed.
Las mariposas tienden sus alas temblorosas y en alegría loca de luces y colores, ebrias de amor expiran en tálamos de flores... ¡Hay vidas que se acaban como esas mariposas!.
Lo más importante que tiene que saber un estudiante que sale de la escuela es qué es y qué no es la arquitectura.
Lo mucho se vuelve poco con sólo desear otro poco más.
Lo que cuesta mirar, y sin embargo no me perdonaría ignorar tus ademanes.