Que es mi barco mi tesoro, que es mi dios la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria, la mar.
Que no sea de otro quien puede ser dueño de sí mismo.
Qué pequeña es la luz de los faros de quien sueña con la libertad.
Qué sabe del amor quien no ha tenido que despreciar precisamente lo que más amaba.
Quéjase en vano de la mar quien no se cansa de navegar.
Quién da todo, quisiera dar más.
Quien "no encaja en el mundo" , está siempre cerca de encontrarse a sí mismo.
Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.
Quien a Dios tiene, nada le falta. Sólo Dios basta.
Quien a ser traidor se inclina, tarde volverá en su acuerdo.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Quien abre todas las puertas puede cerrarlas todas.
Quien adelante no mira, atrás se queda.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Quien ama a los hombres afianza a los hombres, pues él mismo desea ser afianzado; ayuda a los hombres a lograr éxito, pues él mismo desea lograr éxito.
Quien ama a su madre, jamás será perverso.
Quien ama esperando una recompensa está perdiendo el tiempo.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
Quien ama sabiendo por qué ama, no ama.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Quien ande por la mar, aprede a rezar.
Quien aprende, no por ello penetra hasta la verdad; quien penetra hasta la verdad, no por ello es capaz de afianzarla; quien la afianza, no por ello está en condiciones de sopesarla en cada circunstancia particular.
Quien bien ata, bien desata.