Una colección de pensamientos debe ser una farmacia donde se encuentra remedio a todos los males.
Vale mas un amigo para consolar un pequeño dolor, que un ejército para defender un imperio.
Ve a menudo a la casa de tu amigo, pues la maleza prolifera en un sendero no recorrido.
¡Oh, libertad gran tesoro! porque no hay buena prisión, aunque fuese en grillos de oro.
¿Dices que no se siente la despedida?, ¡Ay!, di al que te lo dijo que se despida.