Sólo falta el tiempo a quien no sabe aprovecharlo.
Sólo hay una verdad absoluta: que la verdad es relativa.
Sólo la mano que borra puede escribir la verdad.
Solo la verdad os hará libres.
Solo las ilusiones nos ayudan a vivir. Un hombre que supiese toda la verdad, debería sentarse al borde de un camino y llorar hasta la muerte.
Sólo puede ser justo quien es capaz de ponerse en el lugar de otros.
Sólo quien encuentra vida puede encontrar tesoros.
Sólo quien es feliz puede repartir felicidad.
Sólo quien no repara la falta que ha cometido (no se enmienda) incurre de veras en falta.
Sólo quien sabe cuidar lo ajeno puede poseer lo propio.
Sólo triunfa en el mundo quien se levanta y busca a las circunstancias y las crea si no las encuentra.
Sólo yo tengo el derecho de corregir, pues sólo puede castigar quien ama.
Somos engañados por la apariencia de la verdad.
Son filósofos verdaderos aquellos a quienes gusta contemplar la verdad.
Sostengo que quien infringe una ley porque su conciencia la considera injusta, y acepta voluntariamente una pena de prisión, a fin de que se levante la conciencia social contra esa injusticia, hace gala, en realidad, de un respeto superior por el derecho.
Teme a quien te teme, aunque él sea una mosca y tú un elefante.
Tenemos arte para no morir de la verdad.
Tener con quien llorar aminora el llanto de muchos.
Tener fe significa no querer saber la verdad.
Tengo 10 mandamientos. Los nueve primeros dicen: ¡no debes aburrir!. El décimo dice: tienes que tener derecho al montaje final de la película.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Tiene derecho a criticar, quien tiene un corazón dispuesto a ayudar.
Tiene ingenio el hombre que dice aquello que nosotros habríamos dicho si se nos hubiera ocurrido antes.
Toda filosofía guarda algo de los sofismas frente a los cuales se erige como verdad.
Toda la noche allí en mi pecho hubo quien jadeaba de desesperación, quien se levantaba, quien te deseaba y sus dos manos frías volvía a rechazar.