Por fiel que uno quiera ser, nunca deja de traicionar la singularidad del otro a quien se dirige.
Por mucho que busquemos la verdad, el conocimiento de ella en uno mismo suele ser desagradable. Y no sentimos simpatía alguna hacia el que nos la dice.
Porque deleitarse es algo anímico, y para cada uno es placentero aquello de lo que se dice aficionado.
Prefiero molestar con la verdad que complacer con adulaciones.
Prefiero una locura que me entusiasme a una verdad que me abata.
Presiento que me quiere quien no puede quererme.
Produce una enorme alegría ver que se puede avanzar si uno se lo propone de verdad.
Prometemos decir siempre la verdad, ver las cosas tal y como son y enunciarlas tal y como son; encontrar la verdad, decir la verdad y vivir con la verdad.
Puedes juzgar a los demás cuando te conozcas a ti mismo. Ahora dime: ¿quién entre nosotros es culpable y cuál inocente?.
Puestos a elegir entre la verdad y el placer de buscarla, elegiríamos lo segundo.
Que no sea de otro quien puede ser dueño de sí mismo.
Qué palabra es verdad. Resbaladiza, tramposa, poco confiable. Traté en estos libros de decir la verdad.
Qué pequeña es la luz de los faros de quien sueña con la libertad.
Qué sabe del amor quien no ha tenido que despreciar precisamente lo que más amaba.
Quéjase en vano de la mar quien no se cansa de navegar.
Quién da todo, quisiera dar más.
Quien "no encaja en el mundo" , está siempre cerca de encontrarse a sí mismo.
Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.
Quien a Dios tiene, nada le falta. Sólo Dios basta.
Quien a ser traidor se inclina, tarde volverá en su acuerdo.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Quien abre todas las puertas puede cerrarlas todas.
Quien adelante no mira, atrás se queda.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.