Otras más variadas: El fin supremo de la ciencia es la verdad: el fin del Arte es el placer.
Para el que cree no es necesaria ninguna explicación; para quien no cree, toda explicación sobra.
Para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas.
Para llegar a la verdad, el alemán suma, el francés resta, y el inglés cambia de tema.
Para poder enseñar a todos los hombres a decir la verdad es preciso que aprendan a oirla.
Para que el sueño, la riqueza y la salud se disfruten de verdad, es necesario interrumpirlos.
Pero ya sabe usted que quien ama no recuerda largo tiempo el agravio.
Por fiel que uno quiera ser, nunca deja de traicionar la singularidad del otro a quien se dirige.