La intención de no engañar nunca nos expone a ser engañados muchas veces.
La libertad es como la vida, sólo la merece quien sabe conquistarla todos los días.
La novedad atrae la atención y aún el respeto, pero la costumbre lo hace desaparecer pronto.
La primera virtud es frenar la lengua, y es casi un dios quien teniendo razón sabe callarse.
La probabilidad de hacer mal se encuentra cien veces al día; la de hacer bien una vez al año.
La que ayer fue capullo, es rosa ya, y pronto agostará rosas y plantas el calor estival.
La reina del mundo es la fuerza y no la opinión; pero es la opinión quien usa de la fuerza.