Hasta los vicios de quien mucho amamos nos placen.
Hay cosas encerradas dentro de los muros que, si salieran de pronto a la calle y gritaran, llenarían el mundo.
Hay que escribir libros como quien compone música.
Hay quien arroja un vidrio roto sobre la playa. Pero hay quien se agacha a recogerlo.
Hay quien cruza el bosque y sólo ve leña para el fuego.
Hay quien ha venido al mundo para enamorarse de una sola mujer y, consecuentemente, no es probable que tropiece con ella.
Hay quien pone en duda el porvenir del ideal de la libertad. Nosotros respondemos que tiene más que un porvenir: posee eternidad.
Hay quién porque golpea la pared con un martillo se cree clavar clavos.
Hay quien tiene cabeza pero no tiene gorra para ponerse, y hay quien tiene gorra pero no tiene cabeza.
Hay quien tiene el deseo de amar, pero no la capacidad de amar.
Hay un arte, un paisaje a veces amable, a veces torvo, donde ascenso y descenso son accesorios de la materia limpia.
Hay veces que uno se arrepiente de enterarse de ciertas cosas.
Haz bien y no mires a quien.
He aquí una cosa que rechazamos cuanto más la necesitamos: el consejo. De mala gana lo escucha quien más lo necesitaría, a saber: el ignorante.
He dicho muchas veces que la política es la segunda profesión más baja y me he dado cuenta de que guarda una estrecha similitud con la primera.
He muerto muchas veces, acribillado en la ciudad...pero es mejor ser muerto, que un numero que viene y va.
Hermosa encuentra la vida quien la construye hermosa.
Hombre recogerá quien siembre escuela.
Honra quien pide: Es que cree en la virtud de quien da.
Idiota: Del griego idiotés, utilizado para referirse a quien no se metía en política, preocupado tan sólo en lo suyo, incapaz de ofrecer nada a los demás.
Indudablemente nadie se ocupa de quien no se ocupa de nadie.
Injusto es hacer mal al que menos veces te lo hizo.
Inocente es quien no necesita explicarse.
La amistad siempre es provechosa; el amor es el que a veces hiere.
La avaricia es la más desinteresada de las pasiones, ya que exige una abnegación, a veces de magnitud heroica.