Es infinitamente más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad.
Es mil veces más fácil no decir lo que pensamos en un momento de ira, que disculparnos después.
Es preferible fiarse del hombre equivocado a menudo, que de quien no duda nunca.
Es rey quien nada teme, es rey quien nada desea; y todos podemos darnos ese reino.
Escuchad el consejo del que mucho sabe; pero sobre todo escuchad el consejo de quien mucho os ama.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Hablar con mucha cortesía a veces conquista y otras empalaga.