Sólo puede ser justo quien es capaz de ponerse en el lugar de otros.
Sólo quien encuentra vida puede encontrar tesoros.
Sólo quien es feliz puede repartir felicidad.
Sólo quien no repara la falta que ha cometido (no se enmienda) incurre de veras en falta.
Sólo quien sabe cuidar lo ajeno puede poseer lo propio.
Sólo triunfa en el mundo quien se levanta y busca a las circunstancias y las crea si no las encuentra.
Sólo yo tengo el derecho de corregir, pues sólo puede castigar quien ama.
Sostengo que quien infringe una ley porque su conciencia la considera injusta, y acepta voluntariamente una pena de prisión, a fin de que se levante la conciencia social contra esa injusticia, hace gala, en realidad, de un respeto superior por el derecho.
Teme a quien te teme, aunque él sea una mosca y tú un elefante.
Tener con quien llorar aminora el llanto de muchos.
Tiene derecho a criticar, quien tiene un corazón dispuesto a ayudar.
Toda la noche allí en mi pecho hubo quien jadeaba de desesperación, quien se levantaba, quien te deseaba y sus dos manos frías volvía a rechazar.
Todo adulador vive a expensas de quien lo escucha.
Todo es posible a quien no teme los trabajos.
Todo le es perdonado a quien no se perdona nada a sí mismo.
Todo llega para quien sabe esperar.
Todo lo ignora quien de nada duda.
Trabajos nos dan quien grandezas nos promete.
Tras un recuento electoral, sólo importa quién es el ganador. Todos los demás son perdedores.
Triste cosa es no tener amigos, pero más triste debe ser no tener enemigos, porque quien enemigos no tenga, señal de que no tiene: ni talento que haga sombra, ni valor que le teman, ni honra que le murmuren, ni bienes que le codicien, ni cosa buena que le envidien.
Un amante apasionado ama hasta los defectos de la persona a quien ama.
Un amigo es con quien se puede no hacer nada y disfrutar de ello.
Un discípulo de quien jamás se pide nada que no pueda hacer, nunca hace todo lo que puede.
Un filósofo es el hombre en quien la intimidad se eleva a categoría racional; sus conflictos sentimentales, su encuentro con el mundo, se resuelve y se transforma en una teoría.
Una de las alegrías de la amistad es saber en quien confiar.