Sin duda es mejor un amor prudente; pero es preferible amar locamente a carecer de todo amor.
Tal es el sino de todo libro que se presta: con frecuencia se pierde, siempre se estropea.
Tenía tan mala memoria que se olvidó de que tenía mala memoria y se acordó de todo.
Toda aflicción que llega acaba por irse. Así sucede con las glorias y las tragedias del mundo.