No sé cual es la clave del éxito, pero la clave del fracaso es intentar agradar a todo el mundo.
No se debe juzgar a los hombres por su fisonomía, sobre todo, sin ponerlos a prueba.
No te acostumbres a todo lo bueno que obtienes, para que puedas seguirlo viendo.
Obra de modo que la máxima de tu voluntad pueda ser en todo tiempo principio de una ley general.